Mejorando por momentos
Ayer volvimos a ir a la piscina, María se había dormido a las 16:30 horas y a las 17:00 debíamos salir para la piscina. Intenté levantarla pero estaba muerta de sueño y me daba pena. Pensé en no llevarla y dejarla dormir, pero rectifiqué, sabía que durante el trayecto dormiría en el coche y quizas al llegar a la piscina ya hubiese dormido lo suficiente, así que me la llevé dormida. Al llegar a la piscina seguía dormida. La cogí dormida y al entrar en el vestuario se despertó. La cambié, me cambié y nos fuimos a la piscina. Nada mas llegar, el monitor me dijo "Uff, que mala cara trae hoy !!, veremos a ver si no va a ser peor traerla". El lo dice porque teme mucho que se obligue a los niños a realizar ciertas actividades, como por ejemplo esta, porque como le coja tirria o miedo al agua, le cuesta el triple soltarse y meterse en el agua se convierte en un martirio.
Pues bien, pasó lo que menos nos esperabamos. Me senté con ella en el borde de la piscina y empezamos los dos a mover los pies y ella me echaba agua con las manos de vez en cuando. A los pocos minutos, me dijo "Papi, quiero al agua", y allí que nos metimos. A partir de aquí nos dedicamos a jugar con los objetos que introducen en la piscina y el día que menos pensabamos comencé a soltarla y sostenerla levemente con un brazo. Estaba encantada, jugaba, reía, hizo el muerto, quería tirarse continuamente del borde, metía la cara en el agua, ....
Ayer pasé un gran día de piscina de con María y si todo sigue así, en breve estará flotando suelta por el agua.
